¡Sé auténtico!

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Nuestro principal propósito, y el motivo por el que hemos creado este blog, es que seas feliz. Todo lo que vamos a contarte, todos los consejos que queremos ofrecerte, y en general todo el contenido que vamos a crear va enfocado única y exclusivamente a TU FELICIDAD.
Volvemos a repetirlo porque nos parece muy importante, porque es el motor que nos impulsa, y porque ha de quedarte total e irrevocablemente claro.
Pero sobretodo, lo repetimos porque queremos que tengas la absoluta certeza de que ser feliz es una opción, es una elección que puedes escoger. Es una meta que puedes y debes marcarte.

Hasta ahora hemos hablado de conceptos tan importantes como la inteligencia intrapersonal, la automotivación emocional y la autoestima. Poco a poco vamos desgranando aspectos importantes que condicionan nuestro estado de salud mental, aportándote consejos que puedes ir implementando día a día para avanzar en tu desarrollo personal.

Hoy le ha tocado el turno a uno de los imprescindibles: la autenticidad, la naturalidad, el ser uno mismo.
Vivimos en una sociedad competitiva en la que cada vez se valora más la imagen que proyectamos de nosotros mismos, cómo nos vendemos. Un factor importantísimo en este proceso que todavía estamos interiorizando, pero que en el futuro va a ser decisivo, es precisamente la autenticidad. Si no somos fieles a nosotros mismos es inviable que transmitamos una imagen sincera de lo que realmente somos, con nuestros defectos y nuestras virtudes.

A veces queremos mostrar una versión mejorada de nosotros mismos, anteponiendo el agrado del resto de las personas a nuestro bienestar. Otras veces centramos nuestro pensamiento en la imagen que queremos dar, entorpeciendo nuestro propio disfrute de lo que nos rodea. En ocasiones, por miedo al rechazo, nos mostramos tensos y excesivamente atentos. Todos estos comportamientos son sólo algunos de los que hemos de desterrar totalmente de nuestras vidas si queremos ser auténticos y naturales.

Además, cuando perdemos nuestra esencia generamos relaciones viciadas y creamos dinámicas difíciles de eliminar e incluso de reconducir, lo que se convierte en elementos tóxicos en nuestra vida que sólo nos aportarán sensaciones negativas.

Sin embargo, cuando somos nosotros mismos sentimos que tenemos un mayor control sobre nuestra vida y nuestras sensaciones, facilitamos que los demás nos conozcan mejor y generamos relaciones transparentes, tranquilas y naturales.

Hemos de vivir desde el verdadero yo para sentirnos plenamente felices, por lo que en nuestro próximo post te brindaremos una serie de consejos a seguir para que consigas ser siempre tú mismo. ¡Y sé auténtico!

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